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Carlos Sastre, la osadía con premio

El abulense ha sido uno de los mejores corredores de grandes vueltas de la pasada década, sobre todo de la segunda mitad. Arriesgando como muy pocos lo habían hecho, fue tan aplaudido como criticado, logrando dentro de ese panorama éxitos tan notables como todo un Tour de Francia, algo al alcance sólo de los elegidos.

Tras empezar a despuntar con la ONCE, donde llegó procedente de las categorías inferiores de Banesto, el joven escalador pasó a un nuevo proyecto encabezado por Laurent Jalabert y dirigido por Bjarne Riijs. Un paso arriesgado, además, por la época en la que se produjo. En aquellos años había varios equipos españoles punteros y sólo en casos muy concretos los ciclistas españoles salían fuera a buscar su oportunidad.

No fue fácil, puesto que siempre encontraba un líder para el que trabajar dentro de sus filas, se llamara Hamilton, Basso o los Schleck, con los que tuvo que imponer su veteranía para ser respetado.

El destino le fue de cara y con Basso apartado por la OP tendría su primera oportunidad como gran espada en el Tour. Nadie pensaba que el podio en la Vuelta de 2005 se vería corroborado con una actuación soberbia en aquella edición de 2006 de la ronda gala.

Tras volver a estar en la pelea en 2007, tendría su gran año en 2008, aunque en este caso el enemigo lo tendría en casa. Él era el que más posibilidades tenía de cara a ganar aquella edición dentro del CSC y era una oportunidad por la que había trabajado toda su vida: no la iba a dejar escapar.

El Alpe d’Huez llegó y Carlos no esperó ni un segundo para ir en busca de su destino, de saber si había un lugar en la historia para él o no. Y lo había, se convirtió en el séptimo español en hacerse con la victoria en París, el último en llegar.

Durante aquel puerto sus compañeros de equipo, los hermanos Schleck, se rebelaron contra la capitanía de Sastre, aunque ya era tarde. Ello supuso la salida del español del equipo para formar el Cervélo, un potente equipo basado de inicio en su persona. Su biografía había dado la vuelta a la situación inicial con la que se marchó de la ONCE.

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