,

ESCASEZ DE SPRINTERS ESPAÑOLES

La cuarta etapa de esta Vuelta acabó al sprint. Hasta ahí nada que no sea noticia. En lo que nos toca de cerca es que el sevillano Juanjo Lobato fue segundo en una volata que por poco no hizo que se llevara lo que habría sido su segunda victoria de la temporada, tras levantar los brazos hace unos días en el Tour de L´ain.

¿Por qué es tan escasa la presencia de ciclistas españoles en las volatas? Es una pregunta interesante pues mientras que hay países que parecen tener abundancia de exitosos sprinters, en España  apenas hay corredores con punch en los metros finales de las etapas que acaban al sprint.

Echando la vista atrás si hablamos de sprinters, a todos nos vienen las imágenes de Erik Zabel o de Mario Cipollini. El alemán fue el dominador del maillot verde de regularidad en el Tour a finales de los 90 y principios de los 2000.Sin duda el corredor de aquellos años de Telekom fue una referencia en su país y así vemos que hoy día, Alemania cuenta con una gran herencia con primeros espadas como John Degenkolb, Marcel Kittel o Andrei Greipel. En Italia primero fue Cipollini y luego Petacchi, y ahora vemos a Elia Viviani; en Francia cuentan con sprinters como Bouhanni o Demarre que han crecido viendo a Jalabert disputando sprints en Francia, aunque el ex de Once no fuera un sprinter puro. Luego hay casos raros como Gaviria ya que en su Colombia natal no abundan ciclistas como él o el propio Caleb Ewan en Australia.

¿Pero y en España? Sólo Barbero, Lobato o García Cortina son las referencias españolas cuando aparecen las llegadas masivas. El joven ciclista de Bahrain es un clasicómano en ciernes, ni siquiera un sprinter nato. Fran Ventoso, De La Cruz o Rojas tampoco se desenvuelven mal en una llegada masiva. Incluso el polivalente Valverde nos ha deleitado sprintando más de una vez. Pero faltan más nombres.

¿Por qué hay en España ese déficit de sprinters?

La tradición es que tengamos ciclistas escaladores y rodadores, pero en los últimos años tras contadas excepciones apenas salen finalizadores, ni tampoco muchos contrarrelojistas. Aunque eso es para otra reflexión. Cuando estaba en activo Freire, el cántabro era la principal baza española para las volatas. De hecho su equipo contaba con un gran treno para el hombre de Torrelavega. De ahí sus victorias, palmarés y prestigio. Flecha tampoco desentonaba pero ahora mismo es raro que un español entre en la terna de favoritos cuando hay llegada masiva. ¿Por qué?

¿Será por las carreteras y gran parte de la orografía española? La mayor parte de ciclistas que salen del norte de España andan bien en montaña, pero en el llano de los sprints no aparecen. Lo mismo ocurre con corredores que vienen de las dos Castillas o de la zona de Levante o Cataluña. Quizás las escuelas tengan que hacer más hincapié en las pistas y en los velódromos. Como en su día hizo el malogrado Isaac Gálvez. También  Viviani o Gaviria vienen de la pista. Quizás esa sea una de las claves para que en España aparezcan más corredores que puedan tener oportunidades en un sprint.

SERGIO ANDRÉS

@entrebiciybalon

One Response
  1. ¿Qué Feire contaba con un gram treno? Si casi siempre tuvo que sacarse las castañas del fuego él solo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *