, ,

Homenaje a Néstor Mora, el talento de Bogotá

Natural de la capital, este colombiano disputó los JJOO de Los Ángeles’84 finalizando octavo en la prueba de ruta, siendo aún amateur (los pros tuvieron que esperar hasta Atlanta’96 para poder participar). Después en el equipo Postabón ganó dos etapas en la Vuelta a Colombia (1987-1988) y otra más en el Clásico RCN (1987). Además, conoció a fondo el calendario europeo al disputar las tres grandes vueltas, con buen rendimiento, entrando en el top-25 de la Vuelta en dos ocasiones (1986-1987). 

En 1989 fichó por el Kelme y rompió el tópico de “escarabajo”, ya que se defendía en el llano. Su mayor logro tuvo lugar en Guijuelo, final de etapa en la Vuelta de 1990, donde remató un ataque de Indurain y Echave aguantando lo suficiente para no ser cazado por el pelotón. También sumó otro triunfo parcial en Colombia.

Al año siguiente, aprovechando la cualidad de saber encontrar la fuga buena y rematarla, obtuvo siete triunfos parciales (Clásicas Boyacá y Cundinamarca, 2 etapas en la Vuelta a su país) en un estupendo inicio de temporada. Son destacables sus dos etapas de la ya extinta Setmana Catalana. La primera la ganó en Lloret de Mar, atacando al final y aguantando la presión de los sprinters. La segunda fue en Andorra, donde fue el más rápido de un reducido grupo. Lideró la carrera durante varias etapas y lo cedió en la cronoescalada al Santuario del Queralt al irlandés Stephen Roche. Sería séptimo también en la Vuelta Asturias.

Por otra parte, venció la Clásica a los Puertos de Guadarrama en 1992, volvió a brillar en la Vuelta Asturias (5º) y al año siguiente venció otra etapa en la Vuelta a Colombia y en el RCN. También fue tercero en su Campeonato Nacional de Ruta.

Permaneció seis años en el Kelme, participando siempre en la Vuelta y ejerciendo de gregario cuando fue necesario (en 1989 prestó una gran ayuda a Fabio Parra, segundo clasificado tras Pedro Delgado). En 1995 regresó al Postabón, pero falleció el 21 de febrero de aquel año al ser atropellado por un camión mientras entrenaba con sus compañeros Triana y Patiño, que también perdieron la vida. Tenía 31 años.

DANI FERNÁNDEZ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *